viernes, 2 de agosto de 2013

Gru. mi villano favorito 2

Una cosa buena de tener hijos, sí, yo mismo me sorprendo al hacer esta afirmación, es que a medida que van creciendo, puedes ir haciendo cosas con ellos. Una de las que mas me gusta es ir al cine, aunque aún sean pelís de animación, como si no tuviese sobredosis en casa..., el caso es disfrutar en una sala oscura con una buena bolsa de palomitas, aunque las tenga que compartir.

Una de las pelis favoritas de mi retoño es “Gru, mi villano favorito”, así que como últimamente se porta menos mal, lo premiamos llevándolo a la segunda entrega de este malote encantador... me refiero a Gru.

La primera fue una producción de la Universal estrenada en 2010, más bien “modesta”, (si es que se le puede aplicar este adjetivo a 69 millones que costó), sin grandes pretensiones se llevó el gato al agua sin esperarlo, ya que recaudó 543 millones para sorpresa de sus propios creadores. Así que no es nada sorprendente que apareciera esta secuela.

Era una cinta bastante aceptable, aparte de unos buenos personajes, contaba con un buen guión. Cosa que no se puede decir de esta nueva entrega.
En esta entrega los personajes principales ya no pueden sorprendernos, al contrario, casi decepciona el principal un poco al quitarle la mala baba de la que alardeaba en la primera, cosa que han tratado de solventar añadiendo nuevos secundarios, que aportaran el ardid cómico fresco, cosa que solo queda en el intento, y cuyos gags ya nos adelantaban en los trailers.

El doblaje es parte del gran error de la cinta, mientras que Florentino Fernández, a mi parecer, hace una buena labor en su trabajo, ya tiene una experiencia en el medio, Patricia Conde se carga la película cada vez que su personaje abre la boca. Y es que la chica será muy mona, y quedaba muy bien haciéndose la loca en la tele, pero como dobladora habría que instaurar la pena de muerte y condenarla directamente sin juicio. Ahora que caigo, le pediría consejo a su ex que hizo el doblaje de “Escuela de Rock”, por lo que también habría que haberlo linchado hasta la muerte. Y ya no solo es que lo hiciera mal, Patricia digo, sino que cada vez que se oye su voz es a ella a quien vemos, y no a la que dobla, haciéndonos salir completamente de la película.
Pero lo peor de la cinta es que carece completamente de guión, las tres primeras partes de la misma es una reiteración de la nueva vida de Gru como padre responsable, con algún atisbo de lo que ocurrirá demasiado tarde, que es la parte en la que transcurre la acción, casi al final de la película.

Una pena que no hayan sabido aprovechar unos personajes que dan bastante juego, y no hayan echado mano a la ambigüedad que el exvillano podría haber explotado, o las situaciones con el noviete de la hija mayor, al que no han sabido sacar partido, quedando en meramente anecdótico.
Película que aburre y se hace larga, y cuando los niños empiezan a resoplar en una película destinada a ellos, es que el objetivo no se ha conseguido.


martes, 30 de julio de 2013

El lado bueno de las cosas

Es curioso el tema de los trailers, están realizados para hacernos atractivas las películas, y nos inciten a ir al cine a verlas. Pero la mayoría de las veces es publicidad engañosa, por que ni la película tiene ese ritmo, ni alguna de las escenas que esperamos aparecen en la peli. Así es, en la mayoría de los trailers aparecen escenas que se han rodado única y exclusivamente para el anuncio, sin aparecer en el film. Otras veces el trailer te echa tan para atrás, que esperas no tener que ver la película ni bajo tortura si alguna vez te llevan a Guantánamo.

Esto último fue lo que me ocurrió con “El lado bueno de las cosas”. Y es que el trailer estaba montado en plan telefilm de fin de semana, a pesar de que aparecía Robert de Niro, que viendo sus trabajos recientes, ya no es ninguna garantía su aparición. Y si es Bradley Cooper, uff, qué pereza. Pero por circunstancias de la vida, llegó a mi televisor, siendo, para mi sorpresa, todo un descubrimiento y un placer su visionado.
La historia comienza cuando la madre de Pat lo recoge de la institución psiquiátrica en la que ha estado internado durante unos meses por agredir al amante de su mujer, Pat (Bradley Cooper) vuelve con lo puesto a vivir en casa de sus padres (Robert De Niro y Jacki Weaver). Determinado a tener una actitud positiva y recuperar a su ex-mujer, el mundo de Pat se pone del revés cuando conoce a Tiffany (Jennifer Lawrence), una chica con ciertos problemas y no muy buena fama en el barrio.
Creo que no se debe contar más por que el encanto de la cinta es ir descubriendo poco a poco lo que nos cuenta, por que pasamos de creer que estamos viendo una comedia romántica del montón, a escenas realmente dramáticas ocasionadas por el problema psicológico del protagonista, a dar un giro por su ecuador. Llevándonos a un final, no decepcionante, pero quizás demasiado fácil.
Aunque Bradley aparezca un poco sobreactuado, y Jennifer se ganara ese no tan merecido oscar por esta interpretación, nos reconciliamos con De Niro, viendo que donde hubo fuego aun quedan cenizas, donde el resto del reparto mantiene el tipo.
Lo que diferencia a esta película de otras del mismo corte, son su personajes. Esa complejidad ocasionada por lo vivido, y la situación de estrés en que se han visto envueltas sus vidas, hacen que sean impredecibles, transmitiéndonos hacia ellos cierta simpatía, y esperando que las cosas le salgan bien, sin involucrarnos demasiado, sin desear que nos ocurra lo mismo a nosotros mismos, como puede ocurrir en otras producciones edulcoradas hasta el extremo.

miércoles, 24 de julio de 2013

Tokio blues (Norwegian wood) de Haruki Murakami

Hacía mucho que oía hablar de Murakami, en particular de su novela “1Q84”, inspirada en el universo orwelliano de “1984”. Así, que no sé si por esto o por algo que leí por ahí, estaba convencido de que la obra de este autor se centraba en el género de la ciencia ficción. Como es uno de mis género favoritos, traté de encontrar algún título, e indagar, por fin, en su obra.

Conseguí un ejemplar de “Tokio Blues”, y me dispuse a devorarlo de una sentada. Cual fue mi sorpresa al no ver por ningún lado un ápice de ciencia ficción, o similar. Leía página tras página, sin que se vislumbrara nada fuera de la realidad, y como quedaban pocas páginas, pensé que como no viniese un ovni en la última y adujese a los personajes, no habría ciencia ficción ni por el forro.

Así fue, un telediario tiene más ciencia ficción que este libro, y es que el error fue mío. Este no es un autor del género, sino como cuenta la wiki, es un autor surrealista, posmodernista, géneros que tampoco encuentro en “Tokio blues” (¿?).
Lo que si descubrí en su lectura fue un autor intimista, nostálgico, onírico, triste y optimista al mismo tiempo. Y lo que me llamó la atención es que un autor asiático, tenga una forma de escribir tan occidental. Leyendo su biografía se entiende este rasgo.

El título original es “Norwegian Wood”, como la canción de The Beatles, canción a la que se hace alusión en el libro, al ser la favorita de uno de los personajes. Y es que se nota que el autor es un fan del grupo en particular, y de la música en general, por la cantidad de títulos y canciones que aparecen en su obra.
En la novela, un ya maduro Watanabe nos narra, en forma de flasback, su primer año de universidad, los recuerdos de su paso de la juventud a la madurez por medio de unos acontecimientos que podríamos denominar como extremos, donde convergen la muerte, el sexo, la amistad, y demás aspectos que van esculpiendo nuestra personalidad y nuestra manera de ser en la edad adulta. Todo ello narrado de un modo exquisito, transmitiéndonos la nostalgia y la parsimonia con la que el protagonista acontece los pasajes de su vida.

No quiero aportar ni una pequeña sinopsis, por que es imposible hacerlo sin desvelar algún dato de la historia, la cual se disfruta más si no sabemos nada.
En 2010 se estrenó la película basada en esta obra, dirigida por Trần Anh Hùng, siendo lo más destacable su banda sonora, firmada por Jonny Greenwood, que para quien no lo sepa, es el cantante del grupo “Radiohead”. Ya la tengo en mi poder, así que en cuanto la vea, os contaré si merece la pena dedicarle tiempo. Lo que si os puedo decir es que al libro sí merece emplearle su tiempo, que no será mucho por la facilidad con la que se lee, y aunque la historia parezca lenta o aburrida, Murakami me ha conquistado por su forma de narrar, haciendo que se aprecie cada detalle.


martes, 23 de julio de 2013

Le he dado una hostia a la pereza.

Bueno, si estáis leyendo esta entrada es por que he recordado la clave de acceso al blog, por que no me prodigaba por aquí desde hace más de tres años. Y es que han acontecido en mi vida muchos hechos desde entonces; en realidad es que mi vida acabó, y empecé una nueva, por que cuando te haces padre no te cambia la vida, se te acaba, y comienzas otra totalmente nueva... Pero tranquilos, que aun no me he convertido en súper nany, y no he cambiado la temática de este sitio.

Recordareis que en el blog escribía sobre libros, ahora también irá de cine, por que a La Linterna no le cambió la vida, se le acabó...así que aprovecharé mi regreso para hablar, alabar y poner a parir algunos títulos, aunque sea vistos en versión pir... dvds originales, por supuesto, por que debido a mi doble paternidad, no tengo ni los recursos ni el tiempo para asistir al cine con la asiduidad que lo hacía en un pasado que me parece ya muy lejano. Eso sin contar que para comprar una entrada necesitas hasta avalista. 

Sirva esta breve introducción para decir que he vuelto, aunque no le importe ni a mi madre, y que en los próximos días espero ir colgando alguna reseña de los títulos más interesantes que he tenido el placer de leer, o ver, últimamente.  

Allere flammam veritatis

martes, 17 de agosto de 2010

Gomorra


Gomorra es un libro del escritor napolitano Roberto Saviano sobre la "Camorra", la mafia napolitana de la Campania (Italia).

En este libro Saviano nos habla del sistema de la Camorra; de como funciona; de sus reglas; de sus relaciones con la política; de sus negocios en el campo edilicio y comercial; de las mujeres de los "boss"; de la historia del barrio "Secondigliano" -zona natal del autor- y de todo lo que pertenece a este estamento ilegal. Por toda la información revelada en el libro, Roberto lleva desde su publicación protegido, pues está amenazado de muerte por la organización debido a lo vertido en la novela.

Al abrir el libro, ya vemos desde la primera página cual es la profesión del autor, por la correcta narrativa y descripción de los hechos. Obviamente el original está escrito en italiano, pero se ha llevado a cabo un gran trabajo en su traducción.
En el primer capítulo, Saviano nos desvela la gran magnitud que alcanzan los chanchullos y negocios ilegales que se realizan en el puerto de Nápoles. Nos impresiona la magnificencia y las cantidades exorbitantes de dinero que se genera en el sector de la importación y exportación, principalmente en la industria textil, que se saltan las tasas e impuestos de aduanas. De la economía sumergida que genera todo esto, y de la gran industria que opera en las sombras. Todo esto impresiona al lector ignorante de tales actividades, que se pueden extrapolar, seguro, a cualquier puerto o frontera del mundo, en mayor o menor medida, pero que a la vez que nos informa nos alecciona salvándonos de la ignorancia, condicionándonos al hacernos conscientes de a que altos estatus puede llegar la corrupción, y ya digo que él sólo nos habla de un puerto al sur de Italia.
Tal vez este episodio sea el más apasionado, pues el autor lo vive desde dentro, trabajando y viviendo de incógnito dentro de este submundo. Esto no quiere decir que el resto del libro no sea igual de apasionado, pero se nota que el escritor ya nos lo narra como espectador y no como partícipe.

A través de lo que ve, de recuerdos de la infancia o amigos pertenecientes a la mítica organización, nos va contando como extiende la Camorra sus tentáculos por todo aquello que pueda generar multimillonarios ingresos. De cómo se vive perteneciendo a dicha institución; cómo funciona; cuales son sus hilos; y lo que significa ser un “boss” o uno de los que viven a su sombra.
Con relatos estremecedores, como el del joven drogadicto que sirve de cobaya a los traficantes para comprobar si la mercancía está bien cortada, y con una gramática exquisita, nos descubre la otra cara de la moneda, mostrándonos como tiene que haber grandes perjudicados para que otros ganen tanto por encima de todo.
A pesar de ser un libro testimonial no novelado no se hace pesado. Nos resulta ameno, y nos sorprende a la vez que nos repugna a medida que descubrios como el ser humano es capaz de llegar a semejantes cotas de maldad sólo por poder, cosa que nos escandaliza aun más al caer en la cuenta de que todo cuanto estamos leyendo es real.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Nocturna

El que más y el que menos conoce la aportación de Guillermo Del Toro al séptimo arte, y aunque puede gustar más o menos, hay que admitir que a nadie deja indiferente. Como es sabido, es el autor del guión de la mayoría de las películas que dirige, pero lo que no conocíamos tanto es su faceta como novelista.

Junto a Chuck Hogan ha editado su primera novela, y el que siga su filmografía puede imaginarse a qué género se ha dirigido al escribir su primer libro, el terror.

Del Toro se caracteriza por su gusto por la oscuridad existente en los cuentos de hadas, donde viven monstruos y seres macabros no orgullosos de su propia naturaleza. Y en su primera novela, obviamente plasma su estilo, conjugando el mito del vampiro con la vulnerabilidad del ser humano y su entorno.

Nocturna” es la primera novela de “La trilogía de la Oscuridad” donde el vampirismo se propaga en forma de plaga, convirtiendo en bebedores de sangre a la humanidad por culpa de un virus parasitario. A algunos nos puede parecer perfectamente el prólogo a esa maravillosa novela que es “Soy Leyenda”.
El libro comienza con un claro homenaje a la obra de Bram Stoker; eso sí, situando la acción a bordo de un boeing 777 en lugar de un barco, incluyendo el detalle del ataúd y la tierra.

Los vampiros descritos en la novela, se diferencian de los que estamos acostumbrados a ver en el cine, o de los que marcan la tradición. Alejándolos del glamour y atractivo con que últimamente parece estar de moda retratarlos, trata el vampirismo como enfermedad; el agua bendita o los ajos no causan ningún efecto devastador sobre ellos. Ni tan siquiera muerden a sus inocentes víctimas, si no que los infectan a través de un aguijón, con los que dejan una marca apenas perceptible. Incongruentemente sí otros elementos tradicionales actúan del mismo modo que ya conocemos, pero que no os desvelaré en esta crónicaInevitablemente, no sé si adrede o sin querer, Guillermo hace que nos venga a la mente aquellos vampiros de vampiros que aparecían en la segunda entrega de “Blade”, no en vano, él mismo se encargó de la dirección de dicha secuela.
Es a través de estos rasgos donde la novela puede sorprendernos, mediante la forma de narrarnos dichas transformaciones. Tratándolas científicamente; de cómo sufren las víctimas una metamorfosis dolorosa, mientras sus órganos van cambiando afectados por el parásito que los infecta. Pero que al contrario de la originalidad al tratar a los afectados, vivimos la historia a través de los ojos de unos personajes estereotipados. El típico antihéroe que pasa por una mala racha personal, el Dr. Ephraim Goodweather del Centro de Control de Enfermedades, y hasta el típico anciano, Abraham Setrakian, que lo instruye e ilumina su camino enfrentándose a tan peligrosa plaga. Y no se trata de ningún spoiler, puesto que esto lo vemos desde el primer momento que los personajes aparecen a escena. Al estar escrita al alimón pienso que es por lo que existen esas incongruencias.

No por ello resulta una mala novela, al contrario, es la típica lectura que nos engancha (a pesar de su mala traducción al idioma de Cervantes), haciendo que no queramos dejar de leer hasta el final. Sabiéndonos a poco ese final abierto, y deseosos de que caiga en nuestras manos la segunda entrega titulada “Oscura”.

Por su sencilla narración, presumimos que dicha trilogía se trasladará a la pantalla gigante, cosa que ya seguramente ya estaba en mente desde el mismo momento en que sus autores la gestaban.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Guerra Mundial Z


Una de las muchas cosas buenas que tienen las vacaciones es que me da tiempo a hacer lo que más me gusta en este mundo. Eso que sólo puedo realizar esporádicamente a lo largo del año, o que intento antes de dormir pero que al final, al estar demasiado cansado, desisto al poco tiempo de haber empezado. Y es que sí, es una maravilla tumbarte en la arena de la playa, o el césped de la piscina, abrir un buen libro y leer. En este mes me he desquitado bastante, y he devorado títulos que hacia bastante quería degustar.

Una de esas obras ha sido “Guerra Mundial Z”, de Max Brooks -hijo del célebre Mel- inspirado por obras anteriores como “Soy leyenda” o “ La noche de los muertos vivientes” nos narra, a través de entrevistas a personajes cruciales, como el mundo se enfrentó a la plaga de muertos vivientes que invadió al mundo. Mediante los testimonios de los entrevistados vamos descubriendo como se desarrolló esta encarnizada lucha en la que el ser humano estuvo a punto de extinguirse de la faz de la Tierra. Tildada por muchos como una novela demasiado realista, a través de esos testimonios, nos va relatando cronológicamente como los hechos se van desarrollando desde el paciente cero hasta el final de la contienda más de diez años después.
Con una narrativa fluida, Max en el papel de entrevistador, hace que vivamos cada capítulo de forma frenética, a través de los recuerdos de sus entrevistados, creando, a medida que vamos leyendo, una adicción a su lectura, que provocará que devoremos el libro con las mismas ansias que los zombis devoran a los incautos que se cruzan en su camino.
A pesar de las descripciones precisas de cómo estos muertos vivos tratan de saciar su apetito a base de bicho viviente, no resulta desagradable o incómoda su lectura. Nos sobrecoge y más de una vez hará que nos alegremos al caer en que se trata de una novela de ficción, algo que olvidaremos en alguna ocasión por el realismo con que trata el libro, a modo de documento ilustrativo, el desarrollo de la guerra mencionada en el título.
Inevitablemente ya se está pensando en su adaptación al cine, donde Brad Pitt, por medio de su productora Plan B, quiere hacerse con los derechos y, cómo no, con el papel protagonista, si es que interpreta el papel de narrador y entrevistador, por que donde realmente reside el encanto de la novela es en su planteamiento coral por el compendio de historias y personajes independientes unos de otros en cada capitulo. Y me temo que irremediablemente tengamos que estar de acuerdo con el propio autor de la novela, que hace poco declaró que seguramente dicha adaptación sea un fiasco por la dificultad de plasmar en la pantalla el espíritu de la obra, como ya ocurrió con la ya nombrada “Soy leyenda”, por poner un caso. Así que yo de vosotros correría a la librería para degustar tan exquisita lectura antes de que Hollywood mancille nuestra imaginación creándonos ideas preconcebidas...